miércoles, 25 de julio de 2012

**EL ARTE DE ESCUCHAR**




Escuchar es un arte que sublima nuestra interacción con los demás y con la vida. El saber escuchar saca lo mejor de nosotros mismos, nos conecta de alma a alma, eleva nuestra conciencia, nos vuelve sabios y humildes, eleva nuestra conciencia.
Es un tema que me apasiona pues desde muy pequeña me llamó la atención el mundo interno de las personas con las que me encontraba en el camino de la vida, incluso sentía que los árboles, los animales y demás expresiones de la vida también tenían algo que contar de su enigmático mundo interno, al menos enigmático para mi.
Fue así como he ido observando la interacción que tenemos los unos con los otros y con lo que nos rodea; a nadie se nos enseña a comunicarnos adecuadamente, lo damos por hecho y vamos aprendiendo sobre la marcha. Sin embargo es vital para nuestra supervivencia, en la medida que nos comunicamos efectivamente tenemos calidad en nuestras relaciones y calidad de vida.
Cuando nos comunicamos hay un encuentro de muchos aspectos, es un encuentro físico, mental, emocional y espiritual; las palabras terminan jugando el papel menos importante en dicho proceso. Pero como no hemos sido educados en el arte de saber escuchar caemos en vicios que entorpecen nuestras relaciones, tales como: aconsejar sin que nos lo pidan, interrumpir constantemente, juzgar, imponer, nulificar, entre otros.
Escuchar es clave para tener una comunicación efectiva; es cuestión de conocer, cacharnos y practicar hasta ir perfeccionando este maravilloso arte. Comienza por mirar a los ojos, que son las ventanas del alma, mira desde tu ojo izquierdo al ojo izquierdo del otro, pues es el ojo que refleja nuestra esencia; interésate por lo que el otro dice haciéndole preguntas en vez de atropellarlo con tus comentarios, consejos, juicios y demás ruido mental; ponte en sus zapatos y bríndale la oportunidad de expresarse y explorar su mundo interno en un ambiente de confianza cuyo propósito sencillamente es ser escuchado y acompañado.
La clave está en ir hacia nuestro interior, en el silencio interno acallamos el ruido de la mente donde está el ego quien es al que le gusta juzgar, interrumpir, interpretar, nulificar para dar paso a la voz de nuestro espíritu, quien reconoce la divinidad en todos y desde el cual podemos conectarnos los unos con los otros para escuchar la expresión que tiene su ser a través de la experiencia humana que esta teniendo y con la cual se ha encontrado nuestra experiencia humana para compartir; es así como nos sintonizamos en una escucha profunda, abierta y amorosa, la que nos vuelve sabios y humildes, bailamos los unos con los otros al compás de nuestras palabras y miradas, al compás del encuentro.
Escucha tu corazón y desde ahí escucha al otro, escucha el viento, el vaivén de las olas, los árboles, escucha la vida.
Que tengas una maravillosa semana!!
Valeria Golarte.

jueves, 10 de mayo de 2012

**CONFÍA EN TU SABIDURÍA INTERIOR**

"En el centro profundo de nuestro ser hay un manantial infinito de amor, de alegría, de paz y de sabiduría. Eso es cierto para todos y cada uno de nosotros. Sin embargo, ¿Con cuanta frecuencia conectamos con esos tesoros interiores? ¿ Una vez al día? ¿De vez en cuando? ¿O simplemente ignoramos que los tenemos? Cierra los ojos un momento y conecta con esa parte de ti. Solo tardas una respiración en llegar a tu centro. Ve a esa infinita fuente de amor de tu interior. Siente ese amor; permítele crecer y expandirse. Ve a esa infinita fuente de alegría de tu interior. Siente esa alegría; permítele crecer y expandirse. Ahora ve a esa infinita fuente de paz de tu interior. Siente esa paz; permítele crecer y expandirse. Ahora ve a esa infinita fuente de sabiduría de tu interior, esa parte de ti que está totalmente conectada con toda la sabiduría del Universo (pasado, presente y futuro). Confía en esa sabiduría; premítele crecer y expandirse. Cuando hagas otra respiración y vuelvas al sitio en que estás conserva el conocimiento, conserva el sentimiento. Muchas veces al día hoy, y muchas, muchas veces al día mañana y todos los días de tu vida, acuerdate de esos tesoros que están siempre dentro de ti, a sólo una respiración de distancia. Estos tesoros forman parte de tu conexión espiritual y son fundamentales para tu bienestar. Cuerpo, mente y espíritu; es necesario que estén equilibrados en estos tres planos. Un cuerpo sano, una mente feliz y una fuerte y buena conexión espiritual son indispensables para lograr un equilibrio y una armonía globales. Uno de los mayores beneficios de una fuerte conexión espiritual es que podemos tener una vida maravillosa, creativa y gratificante. Y automáticamente nos liberamos de las muchas cargas que la mayoría de ls personas llevamos a cuestas. Ya no necesitamos tener miedo ni vivir con vergüenza o culpa. Cuando sentimos nuestra unión con toda la Vida, abandonamos la ira, el odio, los prejuicios y la necesidad de criticar. Cuando formamos una unidad con el poder sanador del Universo, ya no necesitamos la enfermedad. Además creo que somos capaces de invertir el proceso del envejecimiento. Las cargas que nos envejecen debilitan nuestro espíritu. Si cada uno de nosotros se dedicara diariamente a entrar en contacto con sus tesoros interiores, literalmente cambiaríamos el mundo. Las personas que viven la Verdad cambian el mundo. Porque la Verdad de nuestro ser es que estamos llenos de amor incondicional, de una extraordinaría alegría, de una serena paz. Estamos conectados con la sabiduría infinita." Páginas 137 y 138 de "VIVIR, Reflexiones sobre nuestro viaje por la vida" de Louise L. Hay. Ediciones Urano. España 2002.

jueves, 8 de marzo de 2012

**DEJARSE INMOVILIZAR POR EL PASADO**



Muchas personas dicen que no pueden disfrutar del día de hoy a causa de algo que sucedió en el pasado. Como antes no hicieron algo, o no lo hicieron de cierta manera, no pueden vivir plenamente el ahora. Como ya no tienen algo que tuvieron, no pueden disfrutar del presente.

Porque en el pasado alguien los hirió, ahora no quieren aceptar el amor. Como una vez que se comportaron de cierta manera les sucedió algo desagradable, están seguros de que volverá a sucederles si actúan de ese modo.
Porque una vez hicieron algo de lo cual se arrepienten, se consideran para siempre malas personas. Alguien les hizo una mala pasada en una ocasión, y ahora están seguros de que su vida no es lo que ellos quisieran por culpa de aquella persona. Porque en el pasado una situación los indignó, ahora se aferran virtuosamente a aquella indignación. Debido a alguna antigua experiencia en se sintieron maltratados, jamás han querido perdonar ni olvidar.

Lo que muchas veces nos negamos a reconocer es que aferrarnos al pasado, haya sido lo que haya sido y por más terrible que fuera, sólo sirve para hacernos daño. A "ellos" en realidad no les importa, y por lo común, ni siquiera se dan cuenta. Si nos negamos a vivir plenamente el momento presente, sólo nos hacemos daño a nosotros mismos.
El pasado pasó, pertenece al ayer y no es posible cambiarlo. Este momento es el único en que podemos vivir. Hasta cuando nos quejamos del pasado, nuestro recuerdo de él se da en el presente, y en el proceso nos estamos perdiendo la verdadera vivencia de este momento.

Autor: Louise L. Hay

miércoles, 7 de marzo de 2012

**MI DECLARACIÓN DE AUTOESTIMA **(Reflexión)



Escribí las palabras que siguen en respuesta a la pregunta de una niña de quince años: «¿Cómo puedo prepararme para tener una vida satisfactoria?».

Yo soy yo.

En el mundo entero no hay nadie que sea exactamente como yo. Hay personas que tienen cosas que se me parecen, pero nadie llega a ser
exactamente como yo. Por lo tanto, todo lo que sale de mí es auténticamente mío porque sólo yo lo elegí.

Soy dueña de todo lo que me constituye: mi cuerpo y todo lo que mi cuerpo hace, mi mente y con ella todos mis pensamientos e ideas, mis ojos y también las imágenes de todo lo que ellos ven, mis sentimientos, sean los que fueren (enfado, júbilo, frustración, amor, desilusión, entusiasmo); mi boca y todas las palabras que de ella salen (corteses, dulces o ásperas, correctas o incorrectas), mi voz, áspera o suave, y todas mis acciones, ya se dirijan a otros o a mí misma.

Soy dueña de mis propias fantasías, de mis sueños, mis esperanzas y mis miedos.
Son míos todos mis triunfos y mis éxitos, mis fallos y mis errores.

Como soy dueña de todo lo que hay en mí, puedo relacionarme íntimamente conmigo misma. Al hacerlo, puedo amarme y ser amiga de todo lo
que hay en mí. Entonces puedo trabajar toda yo, sin reserva, para mi mejor interés.

Sé que en mí hay aspectos que no entiendo, y otros que no conozco, pero mientras me acepte y me quiera puedo, con ánimo valiente y esperanzado, buscar las soluciones a los enigmas y las maneras de saber más cosas de mí misma.
Todo lo que miro y digo, cualquier cosa que exprese y haga, y todo aquello que piense y sienta en un momento dado, soy yo. Todo esto es auténtico y representa dónde estoy en ese momento del tiempo.

Cuando más adelante evoque qué aspecto tenía y cómo hablaba, lo que decía y lo que hacía, cómo pensaba y sentía, algunas partes pueden parecerme fuera de lugar. Puedo descartar lo que no me viene bien y conservar lo que me parezca adecuado, e inventarme algo nuevo que reemplace a lo que haya descartado.

Puedo ver, oír, sentir, decir y hacer. Tengo los recursos para sobrevivir, para estar próxima a los demás, para ser productiva, para encontrar sentido y orden en el mundo de las personas y las cosas que existen fuera de mí.

Soy mi propia dueña, y por lo tanto puedo hacerme a mí misma.

Soy yo, y estoy bien tal como soy.

Autor:Virginia Satir.

jueves, 16 de febrero de 2012

**SENTIMIENTO**














Si pudiera explicar lo que siento
diria que mi corazón
late al compás de tu vida
Mi alma sueña con ser
parte de la tuya,

Y mi cuerpo añora lo que aún no conoce.
Miro por la ventana
Y en la lejania,
veo un horizonte.
Te distingo entre sombras
pero no puedo verte.
Te llamo ,
pero no me escuchas.
Grito tu nombre,
pero nadie me contesta
Me acerco despacio
y te vas alejando .
Quiero tocarte
y te desvaneces entre mis dedos.
Tu figura se deshace
con el sol de la mañana.
Pienso sino seras un sueño.
Pero entonces mi corazón late
diciendo que no .

ESTO ES AMOR

autor Inma(Aranzul 2004)

martes, 14 de febrero de 2012

**Afirmaciones Positivas**



Nuestra mente es “moldeable”. Si pensamos en algo, enseguida, la imagen de ese algo aparecerá en nuestra cabeza (aunque no queramos).
Si deseamos estar felices y tranquilos, podemos imaginar una escena que nos relaje y sentir que estamos allí, con sólo cerrar los ojos.

Te propongo seguir unas sencillas afirmaciones diarias, desde hoy, hasta dentro de cinco días (por supuesto, que luego, podrás volverlas a repetir cada semana, haciendo hincapié en las afirmaciones que más necesites).
Antes de levantarte, incluso antes de abrir los ojos por las mañanas, repite:
- Hoy es un día maravilloso. Hoy va a ser un día estupendo. La vida es maravillosa. Todo va a salir bien.
Después visualiza como te gustaría que fuera tu día (que cosas deseas hacer o tienes que hacer y como quieres sentirte), intentando dibujar todos los detalles en tu mente.

Cuando lo hayas hecho, entonces sí, abre los ojos y levántate.

1º día: Motivación.
Hoy vas a repetir una frase que te motive y te anime. Como por ejemplo una de las frases de la mañana: La vida es maravillosa. Repítete esta frase para tu interior, cada vez que estés a punto de enfadarte o ponerte triste (aunque no “creas” en ese instante lo que piensas, tan sólo dilo).

2º día: Poder.
Si crees que puedes hacer algo, no lo dudes, lo harás.
La frase de hoy es: Puedo hacer lo que me proponga. Yo puedo.

3º día: Autoestima.
Cuando tengas algún minuto a solas (por ejemplo, cada vez que vayas al cuarto de baño), mírate al espejo o simplemente, repite en voz alta (o grítalo dentro de ti):
Soy una persona maravillosa. Merezco todo lo bueno que me pase. Me quiero.

4º día: Sanación.
En ocasiones, las enfermedades y los dolores, están ahí para avisarnos de algo (por ejemplo, de parar si tenemos una vida muy ajetreada o para que prestemos mayor atención a nuestro cuerpo y mente). Tú eres el responsable último de tu salud. Hazle caso a tu cuerpo. Repite:
Me siento sano, me siento bien. Me siento estupendamente.


5º día: Confianza.
Siéntete como si estuvieras en una burbuja durante el día. Recuerda cuando estabas segura o seguro (por ejemplo en tu niñez, tal vez al lado de tus padres). Recuerda aquellas ocasiones en que sabías que todo saldría como deseabas, y repite:
Hoy nada me preocupa. La vida fluye sin esfuerzo. Sé que todo va a estar bien.

Y todas las noches antes de dormir, afirma:
- Voy a dormir placidamente y sin interrupciones. Voy a sanar mientras duermo. Todo está bien.
Y duérmete con ellas.